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jueves, 9 de abril de 2009

CAMINO ARAGONÉS: CULTURA

Seguidamente presentamos una lista, que en ningún caso pretende ser exhaustiva, de los monumentos o lugares más relevantes en el ámbito cultural que se encuentran en este camino. Hemos elegido siete. Las poblaciones de Óbanos y de Puente la Reina no se incluyen, dado que se comentan en la página del Camino Francés. Como siempre, la lista la presentamos siguiendo el orden de la marcha:
- La estación internacional de Canfranc.
Esta impresionante y enorme estación de tren fue inaugurada, una vez finalizado el túnel ferroviario de Somport, el año 1928 por el rey Alfonso XIII y el general Primo de Rivera. El paso fronterizo fue en su día estratégico en las comunicaciones entre España y Francia, pero el accidente de un tren de mercancías en la vertiente francesa el año 1970 fue la excusa que buscaba el gobierno galo para interrumpir definitivamente el paso de trenes. Actualmente el edificio de la estación, de estilo modernista, se encuentra en un lamentable estado de abandono, a pesar de estar declarado monumento histórico artístico nacional. Hace poco se ha elaborado un proyecto, pendiente de ser aprobado, para reconvertir el edificio en un hotel de lujo.
- La ciudadela de Jaca.
Bonita fortaleza pentagonal construida a lo largo de los siglos XVI y XVII por orden de Felipe II, el cual temía una invasión francesa. Situada a poca distancia de la catedral, su estado de conservación es excelente.
- La catedral de Jaca.
La catedral (siglo XI) está considerada la primera catedral románica de España y modelo de algunas de las construcciones románicas posteriores. Dedicada a San Pedro, destaca el atrio principal por sus dimensiones y sobriedad.
- El monasterio de San Juan de la Peña.
Como ya se ha mencionado antes, se encuentra algo alejado del camino principal. Fue el monasterio más importante de Aragón en la edad media, y, según la leyenda, custodió durante más de tres siglos el Santo Grial. Su emplazamiento es bien curioso, situado bajo el saliente de una roca que hace de techo del claustro y de pared posterior de las demás edificaciones.
- La iglesia de Santa María la Real (Sangüesa).
La iglesia de Santa María la Real (siglos XI-XIII), situada en la calle Mayor, es el monumento más importante de la localidad y una de las obras del románico navarro más excelentes. Destaca el portalón, repleto de pétreas esculturas, y la torre octogonal acabada en aguja, influencia de la arquitectura francesa.
- El pueblo de Monreal.
Bonito pueblo de origen medieval bien conservado. En la edad media hubo diversos hospitales de peregrinos. El camino entra en el casco antiguo por el puente gótico de dos arcos sobre el río Elorz. La iglesia de San Martín de Tours es gótica, pero con importantes reformas posteriores.
- La ermita de Santa María de Eunate.
Este templo románico (siglo XII), de planta octogonal y de una sobriedad y belleza extraordinaria, es uno de los más importantes del camino. Siempre rodeado de misterio y, según dicen, emplazado en un lugar con energía telúrica, lo cierto es que en su interior encontramos un clima propicio para la intimidad y la introspección. Eunate significa en vasco cien puertas, en referencia a las numerosas puertas, o arcadas, que rodean la construcción. Algunos historiadores creen que fue construida por los templarios a imagen del templo de Jerusalén. Otros creen que fue construida por la orden de San Juan, como cementerio de peregrinos. En cualquier caso, las excavaciones recientes no han conseguido averiguar qué hipótesis es la correcta.

VARIANTES DEL CAMINO ARAGONÉS

Destacamos las tres variantes más importantes que presenta el Camino Aragonés, que son:
- De Villanúa a Castiello de Jaca.
Justo al llegar a Villanúa, antes de entrar en el casco antiguo, las fechas desvían al peregrino a la derecha, a la nacional. Éste es el camino principal, el cual al principio avanza en paralelo a la nacional, más adelante la cruza y sigue por pistas forestales en la vertiente oeste del valle hasta entrar en Castiello de Jaca por la parte alta del pueblo. La variante, en cambio, no se dirige a la nacional, sino que cruza el bonito casco antiguo de Villanúa y continúa por pistas y senderos en la vertiente este del valle. Finalmente, llega a Castiello de Jaca a la altura de la nacional, en la parte baja del pueblo.
La diferencia kilométrica entre los dos caminos es insignificante. Los ciclistas no hay duda que deben seguir el camino principal. Sin embargo, para los caminantes resulta más atractivo el camino alternativo, al estar más alejado de la nacional, aunque, todo hay que decirlo, tiene el inconveniente que hay un tramo de sendero algo perdedor. De hecho, quien escribe ha pasado dos veces y las dos se ha perdido. De todas formas, como no hay mal que cien años dure, es posible que cuando el lector pase por ahí la señalización sea impecable.
- Por el monasterio de San Juan de la Peña.
No es, propiamente, una variante, sino un desvío. Éste se encuentra, bien señalizado, a unos cinco kilómetros después de Jaca. No hay duda que la visita al importante monasterio de San Juan de la Peña es recomendable para cualquier persona interesada en la historia y la cultura. Cada peregrino debe valorar, en función de su condición física y tiempo disponible, si merece la pena tomar el bonito y montañoso camino a San Juan de la Peña, considerando que alarga casi 13 km el recorrido y que hay que superar un desnivel superior a los 400 metros. Además, aquellos que quieran justificar la no visita del monasterio lo pueden hacer alegando motivos históricos; los peregrinos medievales, al menos mayoritariamente, no se desviaban para visitarlo, a pesar de la relevancia del monasterio en tiempos del medievo.
- De Sangüesa a Izco.
A la salida de Sangüesa se nos presentan dos alternativas bien distintas, y bien interesantes, para llegar a Izco, pequeña población situada a unos 18 km de Sangüesa. Lo cierto es que esta vez no está nada claro a cuál de las dos alternativas deberíamos colgarle la etiqueta de principal, de forma que no lo haremos. El camino por Rocaforte (desvío a la izquierda antes de llegar a la fábrica papelera) es más directo, avanza por solitarios valles de aire navarro y se sumerge en un entorno agradable y natural. El camino por Lumbier (recto a la altura de la fábrica papelera) pasa por las poblaciones de Liédena y Lumbier, ambas con servicios, y cruza la espectacular Foz de Lumbier, un desfiladero donde anidan una importante colonia de aves; buitres, alimoches...
Actualmente, a diferencia de hace unos años, la mayoría de los peregrinos siguen el camino por Rocaforte. Básicamente es así por dos importantes motivos; primero porque el camino por Lumbier es cuatro kilómetros más largo, y, segundo, porque el camino por Rocaforte transcurre en un entorno más natural, menos transformado por la mano del hombre. De todos modos, el camino por Lumbier también tiene sus ventajas y atractivos, como disponer de más servicios y cruzar la Foz de Lumbier. En cualquier caso, sea cuál sea el camino elegido... ¡habremos acertado!

EL CAMINO DE SANTIAGO EN ARAGÓN -4-

LAS RUTAS DE LA PEREGRINACIÓN
En el complicado entramado de caminos empleados para viajar hasta Compostela, se establecieron, de forma natural, cuatro vías principales por las que poder encauzar estas rutas de peregrinación provenientes de toda Europa a través del vecino país francés, logrando una protección basada en formar grupos muy numerosos.
Se conocen como:
Turonense o de Tours.
Se ubicaba su auténtico punto de partida en la plaza de Santiago de la capital francesa, París, que recibía la afluencia de gentes venidas de las Islas Británicas y todo el Norte europeo. Se desplazaban por Poitiers, Burdeos y Orthez.
Lemovicense o de Vezelay.
Camino elegido por los viajeros del Norte y Centro de Europa, atravesando: Estrasburgo y Zurich para llegar a Orthez visitando Bourges y Limoges
Podense o de Le Puy.
Vía elegida por la gente centroeuropea que transitaba por Munich, Zurich y Lyon, camino del llamado milagroso santuario de Nuestra Señora de Rocamadur.
Estas tres Vías se unían al poco de llegar a Orthez, en la localidad francesa de Ostabar que contaba con un buen hospital para peregrinos. Así, los peregrinos se desplazaban por un trazado único en su caminar hacia tierras navarras: primero, por el valle del Baztán y los monasterios de Urdáx y Velate. Años más tarde, por el de Roncesvalles y su afamado monasterio.
La Tolosana o de Toulouse.
Es la cuarta de las más conocidas vías descritas, entre otros, por el clérigo francés Aymeric Picaud, cuyo trabajo data del siglo XII. Este itinerario, el más meridional en tierras galas, traía gentes desde Oriente y Sur de Europa, atravesando el Languedoc, y a los que desde Le Puy preferían cambiar su dirección hacia el Sur para arribar por fin en Olorón, ciudad donde los peregrinos habían de enfrentarse, tras haber recorrido cientos de kilómetros y un merecido descanso, con la superación de la prueba más dura de su viaje, atravesar el Somport.
http://www.jacajacobea.com/el_camino_de_santiago.php

HISTORIA DEL CAMINO EN ARAGÓN -3-

EL CAMINO DE SANTIAGO EN ARAGÓN
El primer itinerario aragonés atravesaba los Pirineos por el puerto del Palo (valle de Hecho), pasaba por el monasterio de San Pedro de Siresa y se dirigía a Ruesta y a Pamplona. El primer tramo de esta ruta seguía la calzada romana que recorría el valle. Alcanzada la Canal de Berdún, se continuaba por la calzada Jaca-Pamplona. San Eulogio, obispo de Córdoba que visitó la zona en 848, señalaba que en Siresa se atendía exquisitamente a los peregrinos.
En el siglo XI, los primeros reyes de Aragón reconstruyeron y mejoraron la red de comunicaciones de su territorio, reparando las vías romanas todavía en uso, obrando otras nuevas, y construyendo puentes, albergues y baños vinculados a las rutas principales. Así sucedió con el camino jacobeo, transitado desde hace tiempo por muchos peregrinos y viajeros que necesitaban de la protección de los reyes y obispos.
En aquellas fechas la ruta del valle de Hecho cedió el protagonismo al camino del puerto del Somport, donde transitaba la ruta de comercio internacional más importante del naciente reino, que atravesaba el alto valle del Aragón y pasaba por Jaca. El peaje que gravaba el tránsito mercantil se cobraba en el castillo de Candanchú, en Canfranc y en Jaca, y de él estaban exentos los peregrinos. Bajo la mirada del castillo de Candanchú se situó el Hospital de Santa Cristina de Somport, que fue la mayor y la más famosa institución de acogida de todo el reino. Regida por una comunidad de canónigos, poseían delegaciones, hospitales propios y cofradías dependientes en muchos núcleos del camino jacobeo, desde el Bearn hasta Soria.
Al llegar al Campo de Jaca o a la Canal de Berdún, el camino cambiaba su dirección norte-sur por la de este-oeste, siguiendo la ribera del Aragón hasta Tiermas y la frontera con Navarra. Dirección que no abandonará ya hasta alcanzar la tumba del apóstol.
Este camino, en realidad, era una densa y extensa red viaria que incluía centenares de tramos y de ramificaciones. Los ramales partían de los diversos puntos de origen: zona centroeuropea, Inglaterra, Francia, Flandes, Italia y de todos los rincones de la Península Ibérica. La mayoría de estos ramales se juntaban en los Pirineos, para atravesar sus pasos principales. Otros iban por mar, alcanzando puertos como Barcelona y Valencia, y después subiendo hasta Zaragoza y Astorito, para sumarse a la ruta principal. Los peregrinos hallaban, en todas las ciudades, catedrales que custodiaban o decían custodiar las reliquias de grandes santos, discípulos del apóstol, patronos locales u objetos relacionados con Jesús y su Pasión. En la catedral de Jaca se veneraba a Santa Orosia, patrona comarcal, y otras reliquias como un brazo de San Pedro y un maxilar con dos muelas de San Andrés.
La proliferación en época medieval de grandes monasterios y santuarios –propietarios todos ellos de reliquias famosas-, también provocaba la creación de nuevas rutas que se bifurcaban de los itinerarios principales para acercar a los peregrinos hasta sus iglesias. Un ejemplo cercano lo tenemos en San Juan de la Peña, hasta donde se desplazaban muchos peregrinos jacobeos a su paso por el tramo aragonés. Allí se veneraban las osamentas de San Indalecio, obispo de Almería del siglo III (a quien se hizo pasar por discípulo del apóstol Santiago); las de los santos fundadores del cenobio (Voto y Félix); y el mismísimo Santo Grial, que contuvo la sangre de Cristo. Y lo mismo sucedía con los desvíos que conducían hasta San Pedro de Siresa o hasta San Salvador de Leire, custodios de otras tantas reliquias.
Esta compleja y entroncada red viaria de peregrinación contaba con una serie de nódulos o cruces de caminos donde confluían y se ramificaban los distintos tramos; donde se situaban las ciudades y mercados principales; y donde también se multiplicaban los equipamientos, hospitales y centros de asistencia para pobres y peregrinos. En nuestra comarca, los principales nódulos jacobeos fueron Jaca, Astorito y Tiermas, puntos de parada obligada.
El Camino de Santiago entró en crisis en el siglo XVI. La Reforma protestante, principalmente, fue la causa de esta decadencia. Por un lado, la ruptura entre la Europa reformada y la España católica, acompañada por la fortificación y militarización de la frontera. Por otro, el recuerdo en tierras francesas de que también en Toulouse se conservaba un cuerpo del apóstol Santiago. ¿Cuál era el auténtico?.
http://www.jacajacobea.com/el_camino_de_santiago.php

HISTORIA DEL CAMINO EN ARAGÓN -2-

SURGIMIENTO DE LA PEREGRINACIÓN JACOBEA
El culto al apóstol Santiago en Galicia comenzó en el siglo IX, con su altar situado sobre un antiguo templo romano dedicado a Júpiter. El origen probable se remonta al obispo Teodomiro (muerto en el 847), quien habría adaptado el culto pagano de Júpiter (Dios del Trueno y del Relámpago) al culto cristianizador a Santiago Zebedeo (que los Evangelios nombra como Hijo del Trueno). Como era habitual en la época, la invención de la leyenda y de la tumba del apóstol que nunca estuvo en Hispania servía a la lucha del clero medieval por extirpar los antiguos cultos paganos, todavía muy arraigados.
Esta aparición fue pronto conocida en la corte carolingia, surgiendo el interés por el nuevo culto en la lejana Galicia, y comenzando las peregrinaciones. Con el tiempo, poco a poco, se irán fijando los diversos itinerarios o caminos que ha tenido el Camino de Santiago. En el siglo IX se utilizan las calzadas romanas que transitan al norte de la España Musulmana.
http://www.jacajacobea.com/el_camino_de_santiago.php

HISTORIA DEL CAMINO EN ARAGON -1-

RELIGIOSIDAD MEDIEVAL Y PEREGRINACIONES
La peregrinación a lugares sagrados y a los grandes santuarios siempre fue una prescripción común a muchas religiones, que han otorgado al itinerario físico un sentido de camino penitencial, de purificación y de acercamiento a la divinidad. La esperanza que movía al peregrino era alcanzar la curación del alma y del cuerpo, al final del camino.
Los grandes centros de peregrinación de la Cristiandad medieval nacieron alrededor de santos sepulcros: Jerusalén, Roma y Santiago. Pero otros muchos templos de segundo orden atraían a los peregrinos en cada país, región y comarca. Cuando no existían tumbas famosas, se usaban reliquias. En la Edad Media, el afán por conseguirlas estimulaba grandes gastos, luchas o incluso peligrosas expediciones. Todos los santuarios y catedrales ambicionaban su posesión y acumulación, porque multiplicaban su prestigio y atraían a multitud de peregrinos, donaciones y cuantiosos legados.
La peregrinación fue en su origen un fenómeno espontáneo, pero con el paso del tiempo se fue institucionalizando. Las órdenes religiosas y militares mediante la fundación de hospitales o alberguerías para la asistencia de pobres y peregrinos, fijaron los grandes caminos de peregrinación y fueron sus más inspirados propagandistas.
Sin embargo, la naturaleza de la peregrinación no era sólo religiosa. Toda una masa abigarrada de mercaderes, vagabundos, ladrones, juglares y prostitutas se mezclaba en los caminos con los auténticos peregrinos.
En el ámbito económico, el camino de peregrinación se convirtió muy pronto en una ruta comercial de primer orden, coincidiendo con el momento (siglos X-XI) en que se produce una fase de gran crecimiento económico, de renacimiento urbano y de revolución comercial. De esta forma, a su paso, la ruta jacobea concitó la fundación de ciudades y mercados; hizo la fortuna de los antiguos núcleos urbanos; enriqueció a sus regiones y las abrió a las corrientes culturales de la época.
Lo mismo sucedió en Aragón y en las ciudades, villas y mercados que se poblaron al paso del Camino de Santiago: Canfranc, Jaca, Berdún, Ruesta y Tiermas fueron los núcleos principales, dotados con hospitales y también con ferias y mercados. Otros lugares de paso, de menor entidad, también se contagiaron de las diversas influencias y aportaciones jacobeas: espirituales, piadosas, caritativas, asistenciales, mercantiles, picarescas, etc.
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EL CAMINO ARAGONÉS: 836 km.

Si bien es una variante del Camino Francés, hasta llegar a Puente la Reina posee personalidad propia. Las particularidades de este Camino son la histórica y bella ciudad de Jaca y los legendarios monasterios, como el de San Juan de la Peña, donde, según algunas crónicas antiguas, se custodió el Santo Grial que poseían los cátaros en el castillo de Montségur antes de ser depositado en la catedral de Valencia. El Monasterio de Leyre es otra gema del Camino Aragonés, y en él se puede alojar el peregrino y participar en las actividades de los monjes a la par que se leen fragmentos de la Biblia en el refectorio durante el ágape.
Se conoce como Camino Aragonés el tramo del Camino de Santiago que transcurre entre Somport y Puente la Reina. El Somport, el Summus Portus de los romanos, es un puerto de montaña pirenaico fronterizo con Francia, a más de 1.600 metros de altitud. Por otro lado, la localidad navarra de Puente la Reina ha sido desde siempre considerada por la literatura jacobea el punto de unión entre el Camino Aragonés y el Camino Francés; sin embargo, para ser del todo precisos, donde confluyen realmente los dos caminos es en el pueblo de Óbanos, situado a algo más de dos kilómetros antes de Puente la Reina. Como puede verse en el croquis, la distancia entre Somport y Puente la Reina es de 165 kilómetros y, por lo tanto, es factible recorrerla en 6 ó 7 jornadas a pie.
El Camino Aragonés tiene su origen en uno de los cuatro caminos medievales de peregrinación más importantes procedentes de Francia, concretamente del Camino de Arles (Vía Tolosana). Era el utilizado por los peregrinos procedentes del sur de Francia y de Italia. Actualmente es el segundo camino más frecuentado por los caminantes, con mucha diferencia respecto al masificado Camino Francés.
POBLACIONES
A lo largo de los 165 kilómetros el camino pasa por 20 poblaciones con servicios, con una media de una población con servicios cada 8,2 km. Comparado con el mismo dato del Camino Francés, donde encontramos alguna población con servicios cada 5,6 km, resulta evidente que el Camino Aragonés, en general, es más solitario. Además, ninguna de estas poblaciones es una ciudad grande, siendo las más pobladas: Jaca, con unos 12.000 habitantes, y Sangüesa, con unos 5.000. Las distancias más largas sin posibilidad de avituallamiento son: de Arrés a Artieda (18,2 km); de Sangüesa a Izco (también 18,2 km), y de Jaca a Santa Cilia de Jaca (15,6 km).
ALBERGUES
Actualmente (año 2007) el Camino Aragonés dispone de 16 albergues (sin incluir los de Puente la Reina) destinados a peregrinos, de los cuales 6 son de carácter público (de alguna administración, comunidad religiosa o asociación) y 10 de carácter privado. Así pues, de media hay un albergue cada 10,3 km, que, a pesar de ser una distancia de más del doble que la correspondiente del Camino Francés, no está nada mal. Como conclusión, podemos afirmar que este camino dispone de una buena red de albergues, la cual, en conjunto, ofrece 600 plazas aproximadamente.