Los orígenes del culto a Santiago en Hispania permanecen en la oscuridad de los tiempos. A finales del siglo VIII se difunde en el noroeste de la Península Ibérica la leyenda de que Santiago el Mayor había sido enterrado en estas tierras, tras evangelizarlas. Así ocho siglos después de la muerte del Apóstol Santiago, en el año 813, un ermitaño llamado Pelayo o Paio vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó al obispo Teodomiro, obispo de Iria Flavia, hoy Padrón. Fueron allí y descubrieron en la espesura la antigua capilla, donde existe un cementerio de la época romana. El descubrimiento del sepulcro coincide con la llegada al reino asturleonés de mozárabes huidos de las zonas dominadas por los musulmanes, buscando poder practicar sus creencias religiosas.
Es generalizada la creencia entre algunos estudiosos de que Prisciliano fue enterrado en estos lugares cuando trajeron su cuerpo desde Tréveris (España). Otros dicen que fue enterrado cerca de Astorga (León). Según los primeros, el sepulcro de Santiago puede ser la tumba de Prisciliano;[2] aunque las fechas en las que vivieron uno y otro no coinciden.
Alfonso II el Casto, Rey de Asturias, viajó con su corte al lugar, convirtiéndose así en el primer peregrino de la Historia. Mandó edificar una pequeña iglesia. La noticia se propagó rápidamente. Santiago, tan invocado en el siglo VIII, se manifestaba al fin con la revelación de su sepulcro.
Mostrando entradas con la etiqueta EL APÓSTOL SANTIAGO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL APÓSTOL SANTIAGO. Mostrar todas las entradas
jueves, 9 de abril de 2009
DESCUBRIMIENTO DEL SEPULCRO -1-
Ocho siglos después de la muerte del Apóstol, en el año 813, siendo rey de Asturias Alfonso II el Casto y emperador de Occidente, Carlomagno, ocurrió lo siguiente: Un ermitaño llamado Pelagio o Pelayo, vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó al obispo Teodomiro, obispo de Iria Flavia. Fueron allí y descubrieron en la espesura la antigua capilla. Alfonso II viajó con su corte al lugar, convirtiéndose así en el primer peregrino de la Historia. Mandó edificar una pequeña iglesia. La noticia se propagó rápidamente. Santiago, tan invocado en el siglo VIII, se manifestaba al fin con la revelación de su sepulcro.
ORDEN DE SANTIAGO
Cruz de Santiago, emblema de la Orden.La Orden de Santiago fue una orden religiosa y militar surgida en el siglo XII en el Reino de León. Debe su nombre al patrón nacional de España, Santiago el Mayor. Su objetivo inicial era proteger a los peregrinos del Camino de Santiago y hacer retroceder a los musulmanes de la Península Ibérica.
SANTIAGO CONTRA EL ISLAM
El rey Alfonso y sus descendientes convierten al apóstol en un símbolo del combate contra el islam, naciendo así la imagen de Santiago Matamoros, que se prodigó a lo largo de la ruta jacobea. En el año 859, el rey Ordoño I dijo haber obtenido la victoria sobre los moros (musulmanes) porque se le apareció el apóstol Santiago Matamoros.
SANTIAGO Y LA TRADICIÓN
La primera de las tradiciones jacobeas que aparecen tiempo después de la muerte del Apóstol Santiago en Jerusalén es su traslado y enterramiento hasta Galicia. La prohibición de que Santiago fuera enterrado hizo que sus discípulos, en secreto, sacaran el cuerpo a la orilla del mar, desde donde navegarían hasta llegar al fin del mundo (Finis Terrae). Como tantos otros santos, su cuerpo se conservó incorrupto durante el viaje que les llevó a Iria Flavia, la capital de la Galicia romana. Allí enterraron al Apóstol y los discípulos que lo acompañaron se quedaron por esas tierras hasta su muerte, con una evangelización infructuosa que hace perder la memoria de lo allí acontecido.
Saliendo de la leyenda y entrando en la historia, en el año 813, el eremita Pelayo observó unos resplandores que salían de un campo cercano al que vivía, que pasaría a llamarse Campus Stellae. Advierte a las autoridades eclesiásticas del acontecimiento y el obispo de Iria Flavia, Teodoromiro, ordena apartar la maleza y excavar el lugar para descubrir una necrópolis entre cuyas lápidas se identifica una inscripción con la del Apóstol Santiago. Informa al rey asturiano Alfonso II y comienza la historia de las peregrinaciones y el Camino de Santiago.
La otra tradición, posterior, afirma que en el reparto de las tierras de evangelización, Santiago recibió las de Hispania, y así llegó por el Mediterráneo para evangelizar estas provincias. No obstante, no debió de acompañarle el éxito en su empresa, dejando escasos y pequeños grupos de evangelizados, acabando de vuelta para Jerusalén, donde encontraría años después el martirio. Corrobora esta tradición la existencia de un evangelio apócrifo que sitúa a Santiago precisamente en Hispania, cuando se le aparece en vida la Virgen María sobre un pilar en Cersaraugusta (Zaragoza).
Saliendo de la leyenda y entrando en la historia, en el año 813, el eremita Pelayo observó unos resplandores que salían de un campo cercano al que vivía, que pasaría a llamarse Campus Stellae. Advierte a las autoridades eclesiásticas del acontecimiento y el obispo de Iria Flavia, Teodoromiro, ordena apartar la maleza y excavar el lugar para descubrir una necrópolis entre cuyas lápidas se identifica una inscripción con la del Apóstol Santiago. Informa al rey asturiano Alfonso II y comienza la historia de las peregrinaciones y el Camino de Santiago.
La otra tradición, posterior, afirma que en el reparto de las tierras de evangelización, Santiago recibió las de Hispania, y así llegó por el Mediterráneo para evangelizar estas provincias. No obstante, no debió de acompañarle el éxito en su empresa, dejando escasos y pequeños grupos de evangelizados, acabando de vuelta para Jerusalén, donde encontraría años después el martirio. Corrobora esta tradición la existencia de un evangelio apócrifo que sitúa a Santiago precisamente en Hispania, cuando se le aparece en vida la Virgen María sobre un pilar en Cersaraugusta (Zaragoza).
HISTORIA DEL APOSTOL SANTIAGO
Originarios de Betsaida, Santiago y Juan eran dos hermanos, hijos del Zebedeo, dedicados a la pesca en el lago Genesaret en la ciudad de Cafarnaún (Galilea, hoy Israel). Su nombre, en realidad, era Jacob, aunque en su derivación al latín Sanctus Iacobus, y después al español se transformó en Santiago, Jacobo, Jaime, Diego o Iago. De familia humilde, ambos fueron llamados por Jesucristo para formar parte de su reducido grupo de doce apóstoles, al igual que otros pescadores de la zona como Simón (S. Pedro) o Andrés.
Conforme avanza la predicación, Santiago se convierte en uno de los apóstoles con mejor relación con Jesús, junto con Juan y Pedro, participando en dos momentos claves como la transfiguración en el monte Tabor o la oración en el huerto de los olivos. La pasión y la valentía que demuestra Santiago, quizá un tanto excesiva e inconsciente, le hace merecedor del sobrenombre del “hijo del trueno”, otorgado por el propio Jesús.
Tras la muerte y resurrección de Jesús, Santiago pasa a formar parte del primer grupo cristiano que comienza a crecer vertiginosamente primero por todo el actual Israel y luego hacia Grecia y Egipto. Hacia el año 44, Herodes Agripa decide escarmentar a la comunidad cristiana con el arresto de Pedro y el asesinato de Santiago en Jerusalén mediante decapitación, siendo así el primer cristiano en morir por su fe.
Se le conoce como Santiago "el Mayor" (por contraposición al otro apóstol Santiago "el Menor"). Su festividad se celebra el 25 de julio y es patrono de España e Iberoamérica, así como de numerosos pueblos y ciudades.
Conforme avanza la predicación, Santiago se convierte en uno de los apóstoles con mejor relación con Jesús, junto con Juan y Pedro, participando en dos momentos claves como la transfiguración en el monte Tabor o la oración en el huerto de los olivos. La pasión y la valentía que demuestra Santiago, quizá un tanto excesiva e inconsciente, le hace merecedor del sobrenombre del “hijo del trueno”, otorgado por el propio Jesús.
Tras la muerte y resurrección de Jesús, Santiago pasa a formar parte del primer grupo cristiano que comienza a crecer vertiginosamente primero por todo el actual Israel y luego hacia Grecia y Egipto. Hacia el año 44, Herodes Agripa decide escarmentar a la comunidad cristiana con el arresto de Pedro y el asesinato de Santiago en Jerusalén mediante decapitación, siendo así el primer cristiano en morir por su fe.
Se le conoce como Santiago "el Mayor" (por contraposición al otro apóstol Santiago "el Menor"). Su festividad se celebra el 25 de julio y es patrono de España e Iberoamérica, así como de numerosos pueblos y ciudades.
SANTIAGO EL MAYOR
Jacobo (llamado Santiago el Mayor o Santiago el de Zebedeo († 44), para distinguir del otro apóstol llamado Jacobo, Santiago el de Alfeo o Santiago el Menor), apóstol de Jesús de Nazaret, nacido en Betsaida (Galilea) y muerto en Jerusalén, en el siglo I. También es conocido como San Jaime, San Diego, San Yago.
Hijo de Zebedeo y Salomé. Era el hermano mayor de Juan el Apóstol. Su maestro Jesús les puso el sobrenombre de «hermanos boanergués» («hijos del trueno»). Su nombre en hebreo es Jacob, pero con el tiempo se ha ido deformando. Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano. Tuvo un papel especial en el desarrollo del milagro de la hija de Jairo (Marcos 5, 21-43) y fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -la Transfiguración en el monte Tabor (Lucas, 9) y la oración en el Huerto de los Olivos- junto a Simón Pedro y a su hermano Juan.
Fuera de los Evangelios, sólo aparece nombrado en los Hechos de los Apóstoles (Hc 12, 2), cuando, tras una prédica, es martirizado en Jerusalén (es uno de los primeros mártires cristianos) hacia el año 44, degollado por orden de Herodes Agripa I, rey de Judea. Cuando este rey propició el arresto de algunos miembros de la iglesia, para matarlos.
Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo.
Hijo de Zebedeo y Salomé. Era el hermano mayor de Juan el Apóstol. Su maestro Jesús les puso el sobrenombre de «hermanos boanergués» («hijos del trueno»). Su nombre en hebreo es Jacob, pero con el tiempo se ha ido deformando. Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano. Tuvo un papel especial en el desarrollo del milagro de la hija de Jairo (Marcos 5, 21-43) y fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -la Transfiguración en el monte Tabor (Lucas, 9) y la oración en el Huerto de los Olivos- junto a Simón Pedro y a su hermano Juan.
Fuera de los Evangelios, sólo aparece nombrado en los Hechos de los Apóstoles (Hc 12, 2), cuando, tras una prédica, es martirizado en Jerusalén (es uno de los primeros mártires cristianos) hacia el año 44, degollado por orden de Herodes Agripa I, rey de Judea. Cuando este rey propició el arresto de algunos miembros de la iglesia, para matarlos.
Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)